Si estás buscando opiniones sobre los champús de Ringana o un champú natural para pelo teñido que de verdad funcione, te voy a contar una cosa que a lo mejor te suena. Durante años di por hecho que un champú natural no iba a poder con mi pelo. Lo intenté varias veces con los de sin sulfatos y sin siliconas, y siempre acababa igual. El pelo se me quedaba como un estropajo, imposible de peinar, y al final volvía corriendo al de toda la vida.
Y mi pelo no se lo pone fácil a nadie. Lo llevo teñido con mechas rubias, me hago alisados permanentes y, entre una cosa y otra, lo tengo bastante castigado. Para colmo buceo, así que en cada viaje le sumo la sal del mar, y en verano el cloro de la piscina. Vamos, el pelo difícil de manual.
Así que cuando probé los champús de Ringana iba con pocas esperanzas. Os cuento qué tal me ha ido, porque me llevé una sorpresa, y de paso os resuelvo las dudas que yo tenía antes de dar el paso.
Índice
- 1 ¿Funciona un champú natural en pelo teñido o rubio?
- 2 Los champús de Ringana, en resumen
- 3 El Repair Shampoo: el que uso yo
- 4 El Volume Shampoo: para pelo fino
- 5 El Hair Treatment: mi favorito de toda la gama
- 6 Cómo me lavo el pelo (el truco de las dos veces)
- 7 El periodo de adaptación (te lo tienes que saber)
- 8 ¿Y para pelo rizado o método curly?
- 9 Mi opinión sincera
- 10 Dónde comprarlos y descuento
- 11 Preguntas frecuentes
- 12 ¿Te ayudamos a organizar tu viaje?
¿Funciona un champú natural en pelo teñido o rubio?
Esta era mi gran duda, y os la respondo directa. En mi caso, sí. Pero con un matiz importante que ojalá me hubieran contado, y es que hay que darle un tiempo de adaptación. Sobre esto os hablo más abajo, porque es la clave de todo.
El pelo teñido y decolorado es de los más castigados que hay, porque al aclarar el color la fibra se vuelve más porosa y frágil. Con los años yo había asumido que necesitaba productos cargados de siliconas que disimulaban ese daño y hacían que el pelo pareciera sano. El problema es que eso es un parche, disimula pero no cuida, y en cuanto lo dejas, el pelo está igual o peor.
Los champús de Ringana van por otro lado. No tapan, cuidan de verdad, y en un pelo teñido como el mío eso se acaba notando.

Los champús de Ringana, en resumen
Ringana tiene dos champús, el Repair Shampoo y el Volume Shampoo, más un acondicionador, el Hair Treatment. Los tres son sin sulfatos, veganos, muy suaves y respetuosos con el cuero cabelludo.
Ese “sin sulfatos” no es una etiqueta bonita sin más, tiene consecuencias buenas. Significa que valen para melenas con tintes y alisados, esos tratamientos que te piden no usar sulfatos, y también para cuero cabelludo sensible y para pelo rizado y método curly.
Y hay algo que, en un blog de viajes como este, sé que os importa. Al ser cosmética natural sin siliconas ni microplásticos, lo que se va por el desagüe cada vez que te lavas la cabeza es mucho más respetuoso con el agua que un champú convencional, que deja siliconas y plásticos diminutos que acaban en ríos y mares. Cuando viajas y te bañas en plena naturaleza, eso se agradece el doble.

El Repair Shampoo: el que uso yo
Este es mi champú, el que tengo en la ducha siempre. El Repair Shampoo está pensado justo para pelo teñido, seco o castigado, que es lo mío al detalle. Lleva proteínas veganas, agua de arroz fermentada y un complejo de extractos de hongos que, según Ringana, ayudan a reparar la fibra y a mantener el color.

Y os cuento lo que noto de verdad, sin marketing. Me deja el pelo cuidado, con brillo y mucho más manejable de lo que un pelo tan tratado como el mío tendría derecho a estar. Me lavo la cabeza un día sí y un día no, y me aguanta limpio de sobra entre lavados, cosa que me daba miedo, porque una piensa que sin la limpieza agresiva de siempre el pelo se le va a engrasar enseguida, y en mi caso ha sido justo al revés.
Pero mi prueba favorita, la más honesta, es esta. Alguna vez he vuelto a usar un champú normal con siliconas, y la diferencia se nota un montón. Al momento parece que deja el pelo más “perfecto”, pero a los dos días lo tengo apelmazado y echo de menos el de Ringana. Esa comparación, para mí, vale más que cualquier lista de ingredientes.

El Volume Shampoo: para pelo fino
El Volume lo probé un tiempo, y os soy sincera, para mi pelo no era, porque el mío pide reparación más que volumen. Pero eso no es un pero del champú, es que simplemente no era el mío.

El Volume Shampoo está hecho para pelo fino, lacio o sin cuerpo, ese que se queda sin vida. Como no es mi caso, aquí os hablo sobre todo de mis clientas que lo usan, y casi todas me cuentan lo mismo, que desde las primeras veces notan el pelo con más cuerpo y menos apelmazado. Así que si tu pelo es fino y sin volumen, este es el tuyo, y si lo tienes castigado como yo, tira sin dudar por el Repair.

El Hair Treatment: mi favorito de toda la gama
Si me obligáis a quedarme con uno, es este. No uso otra cosa, y le saco varios usos que os cuento porque es de lo más versátil.
El de siempre, en la ducha como acondicionador cada vez que me lavo. Pero además, cuando salgo y me seco con la toalla, me pongo un poco más en el pelo húmedo antes de secarlo, y esa es la clave de que me quede tan manejable. Si tenéis peques de esos que lloran con los tirones, esto es oro, porque desenreda de maravilla y se acaba la pelea del peine.

Y me lo llevo en el bolso a la playa y a la piscina. Al salir del agua me pongo un poco y me desenredo el pelo al momento, además de darle una capa de protección frente al sol y el calor. Con dos minutos ya hace su trabajo. También sirve como mascarilla si lo dejas actuar un rato cuando tienes el pelo más maltratado.
Lleva proteínas vegetales, agua de arroz y extracto de varios hongos, y según Ringana ayuda con el frizz, protege del calor si usas secador o plancha, y deja el pelo más suelto. A quien lo tiene rizado le va genial para definir la onda sin que quede acartonado.

Cómo me lavo el pelo (el truco de las dos veces)
Un detalle que aprendí y que cambia bastante el resultado, me enjabono dos veces. Suena a gastar producto de más, pero tiene su lógica y lo recomiendan un montón de peluqueros.
En la primera pasada el champú se lleva la suciedad, los restos de producto y el exceso de grasa, y por eso hace poca espuma, porque está “ocupado” limpiando todo eso. En la segunda pasada, con el pelo ya limpio, el champú se reparte mucho mejor, hace algo más de espuma y es cuando de verdad cuida. Yo en esta segunda se lo dejo un momentito mientras me lavo el resto.
Y después, siempre, el Hair Treatment. Esa es mi rutina completa y no me lleva más de un par de minutos, que con un bebé y el día a día que tengo es justo lo que necesito.
El periodo de adaptación (te lo tienes que saber)
Esto es lo más importante que te voy a contar, y ojalá alguien me lo hubiera dicho a mí antes. Cuando pasas de un champú normal a uno natural sin sulfatos, hay un periodo de adaptación, y si no lo sabes, lo dejas en la primera semana pensando que no funciona.
Va así. Los champús agresivos arrasan con la grasa del cuero cabelludo, y este responde fabricando más grasa todavía. Cuando cambias a uno suave, tu cuero cabelludo tarda un poco en enterarse de que ya no necesita producir tanta. Durante esos primeros lavados igual notas el pelo raro, con menos espuma de lo normal y quizás algo más graso. Y ojo, que haga menos espuma no significa que limpie menos. A mí el cuero cabelludo se me quedaba con una sensación distinta que no sé ni explicar bien.
Es cuestión de aguantar. A cada una le lleva distinto, desde unos pocos lavados hasta unas semanas. Pero cuando pasa, el pelo se regula y es cuando de verdad ves el cambio. No tires la toalla en la primera semana, porque justo ahí es donde está lo bueno esperándote.
¿Y para pelo rizado o método curly?
Yo no tengo el pelo rizado ni hago el método curly, así que no os voy a hablar de algo que no vivo. Pero sí os digo que muchas clientas mías con rizo están encantadas con estos champús, sobre todo con el Repair y el Hair Treatment, porque al no llevar sulfatos encajan de lujo con la rutina curly. Si es tu caso, ahí te lo dejo.
Mi opinión sincera
Después de usarlos en un pelo tan castigado como el mío, y de ver la cara de mis clientas cuando repiten, mi valoración es muy buena. Son champús que cuidan de verdad, que van perfectos para pelo teñido y con tratamientos, y que respetan un montón el cuero cabelludo.
No os escondo las dos pegas, que son honestas, no son tan baratos como los de siliconas del super y hay que pasar el periodo de adaptación. Pero superada esa fase, para mí merecen la pena, y la prueba es que cada vez que he probado otra cosa, acabo volviendo a estos.
Dónde comprarlos y descuento
Os cuento por transparencia que soy partner de Ringana. Con el código UNMAPAENLOSPIES tenéis 20€ en vuestra primera compra. Aquí os dejo cada uno:
- Ver el Repair Shampoo → (el mío, pelo teñido y castigado)
- Ver el Volume Shampoo → (pelo fino)
- Ver el Hair Treatment → (el acondicionador, mi favorito)
Y si os pica la curiosidad con la marca, os dejo nuestras opiniones de Ringana con todo lo que usamos, y las cápsulas beauty & hair que cuidan el pelo desde dentro.
Preguntas frecuentes
En mi experiencia sí, y eso que llevo mechas rubias y el pelo muy castigado. La clave es pasar el periodo de adaptación de las primeras semanas y no rendirse antes de tiempo.
Si tienes el pelo teñido, seco o castigado, el Repair Shampoo. Si lo tienes fino y sin volumen, el Volume Shampoo. Yo, con tinte y alisados, uso el Repair.
Porque no lleva sulfatos, que son los que hacen esa espuma de anuncio. Limpia igual de bien de forma más suave, la espuma no es sinónimo de limpieza.
Sí, es el periodo de adaptación al dejar los sulfatos. Dale unas semanas antes de juzgarlo, porque el cambio bueno llega después.
Sí, al no llevar sulfatos encaja bien con la rutina curly. Yo no lo hago, pero muchas clientas mías con rizo están encantadas.




Sin comentarios