Republica Checa

Cesky Krumlov, una joya medieval en la República Checa

Český Krumlov es una joya medieval situada en la región sur de la República Checa (Bohemia Meridional), que desde 1992 está considerada Patrimonio Nacional de la UNESCO.

Lo sorprendente de esta ciudad, no solo es su conservada arquitectura medieval, sino su asentamiento sobre un meandro del río Moldava que convierten la ciudad en auténtico laberinto de calles y hacen que la orientación se convierta en un auténtico reto.

Esta Semana Santa hemos tenido la suerte de conocer a fondo la ciudad. No era la primera vez que pisabamos Český Krumlov, aunque las veces anteriores habíamos cruzado la ciudad en kayak y no habíamos tenido mucha oportunidad de pararnos a hacer turismo.

Moneda en Cesky Krumlov

En República Checa la moneda oficial es la Corona Checa (CZK). Aunque en la mayoría de establecimientos aceptan el euro para pagar, os recomendamos que cambiéis dinero porque es muy posible que salgáis perdiendo con el cambio que os hagan.

En el centro de Český Krumlov tenéis muchas oficinas de cambio, aunque nosotros optamos por sacar el dinero directamente del cajero que nos hacía el cambio más favorable.

La última vez que hemos estado, Google nos marcaba el cambio de 1 euro a 25 coronas checas. La mayoría de los cajeros nos ofrecían el cambio a 23 y en las casas de cambio el precio rondaba las 22 coronas, aunque ya sabéis que esto es muy relativo y depende de cada momento.

¿Cómo llegar a Cesky Krumlov?

Avión

El aeropuerto más cercano a Český Krumlov es el aeropuerto austríaco de Linz (64 kilómetros). Sin embargo, a no ser que voléis desde Alemania, es difícil encontrar vuelos directos hasta aquí.

La opción más habitual es volar hasta Praga (170 kilómetros), aunque en nuestro caso volamos con Iberia desde Madrid hasta Viena (200 kilómetros).

Coche

Nosotros siempre hemos ido a Český Krumlov en coche desde Viena. La carretera es bastante pintoresca y en la frontera nunca hay nadie, así que no se pierde tiempo haciendo colas.

Una de las carreteras que va de Viena hasta Český Krumlov pasa por la ciudad de Mauthausen. Esta vez estuvimos a punto de hacer una parada para visitar el campo de concentración, pero el mal tiempo no nos lo permitió 🙁

El centro histórico de Český Krumlov es peatonal y el acceso de los coches está restringido. Solamente los vehículos que cuenten con el permiso del Ayuntamiento podrán tener acceso a esta zona.

Para solicitar el acceso podéis acudir a la oficina de la Policía Municipal, pero como no os podemos ofrecer ninguna garantía de que os lo vayan a conceder sí que podemos recomendaros que lo dejéis en algunos de los parking adyacentes al centro que ofrecen una gran cantidad de plazas por los alrededores y están muy bien señalizados.

Cuando no vamos de turismo, sino que vamos a hacer kayak por el río Moldava, aparcamos en el camping del pueblo de Vyšší Brod y bajamos remando por el río durante tres días parando en diferentes pueblos hasta llegar a Český Krumlov.

Esta vez, como queríamos centrarnos en ver solamente Český Krumlov, hemos optado por buscar un hotel con parking gratuito para soltar el coche y olvidarnos.

Excursión organizada

Si no queréis complicaros la vida, podéis contratar una excursión organizada para visitar Český Krumlov en un día desde Praga. Es la opción más cómoda ya que incluye los desplazamientos en un vehículo privado y un tour por la ciudad con un guía en español.

Autobús

Si preferís ir por vuestra cuenta, desde las ciudades de Linz, Praga, Viena, Salzburgo y Hallstatt podéis encontrar sin problemas autobuses que llegan hasta Český Krumlov.

Desde Praga podéis coger el autobús de la empresa privada Student Agency desde la Estación Na Knízecí. Es la opción más recomendable ya que es más rápido y barato que el tren.

El precio del autobús ronda las 200 CZK por trayecto (unos 8€ aproximadamente). El trayecto dura unas 3 horas y hay aproximadamente 10 líneas regulares que operan diariamente (aunque debéis mirarlo bien porque algunas implican un transbordo en la ciudad de České Budějovice).

Desde la estación Hauptbahnhof de Viena el trayecto es de unas 3 horas aproximadamente y tienen menos frecuencia (unos tres trayectos diarios). El precio ronda los 23€ por trayecto.

Tren

La opción del tren no es la más recomendable para llegar a Český Krumlov. La estación de tren de Český Krumlov se encuentra a más de 15 minutos andando del centro de la ciudad, por lo que si vais cargados con mucho equipaje lo mejor es que os cojáis un taxi hasta el centro.

Desde Praga el trayecto dura unas 4 horas aproximadamente, y aunque hay algún tren directo, la mayoría implican hacer un transbordo en la estación de České Budějovice. El precio ronda las 200 CZK por trayecto (unos 8€ aproximadamente) dependiendo del horario y las conexiones.

Desde Viena no hay trenes directos hasta Český Krumlov, aunque podéis buscar alguna combinación cambiando de tren en Linz.

Seguro de Viajes

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¿Dónde dormir en Cesky Krumlov?

Como os decíamos, aunque es la primera vez que estábamos haciendo turismo en Český Krumlov, no es la primera vez que dormíamos en la ciudad.

El año pasado nos decantamos por la Pensión Bluegrass Club, ya que ofrecía una habitación doble con baño privado a muy buen precio. La habitación era una buhardilla, por lo que durante el día daba bastante el sol y cuando llegábamos por la noche hacía muchísimo calor. A su favor, decir que cenamos en el restaurante y nos hicieron una carne a la brasa y truchas del río que después de todo el día remando nos supieron a gloria.

Penzion Blue Grass

Fuente: Booking.com

  • Esta vez nos hemos decantado por la Pensión U Soudu, ya que buscábamos un sitio que nos facilitase el parking y que estuviese cerca del centro. La experiencia ha sido bastante positiva, a pesar de que los dueños no hablaba nada de inglés fueron muy amables y se hicieron entender.
Pension U Soudu

Fuente: Booking.com

  • Para el mes de julio volveremos a Český Krumlov con los kayaks, y esta vez hemos decidido dar prioridad al precio optando por el Hostal Merlín, que también ofrece habitaciones dobles pero con baño compartido.
Hostel Merlin

Fuente: Booking.com

  • Para los amantes del arte, el antiguo taller del escultor Miroslav Páral se ha convertido en un alojamiento turístico decorado con obras de arte del propio artista. Podéis encontrarlo en Airbnb. 
Apartman aterlier paral

Fuente: Booking.com

Si vuestro hotel no ofrece desayuno no os preocupéis porque en el café Kafirna Na Starem Plesivci os podéis comer unas tartas caseras que están de muerte (abajo podéis ver fotos).

¿Que ver en Cesky Krumlov?

Castillo de Český Krumlov

El castillo de Český Krumlov es el segundo más grande del país después del castillo Hradčany en Praga.

Su construcción data del siglo XIII cuando los Rosenberg decidieron levantar esta fortaleza (originalmente gótica). El castillo alcanzaría su máximo esplendor entre los siglos XVII y XVIII bajo el dominio de la familia Schwarzenberg, que lo reconstruyeron con un estilo más renacentista.

Patio-Castillo-Cesky-

Hoy en día, el complejo abarca un total de 40 edificios construidos alrededor de cinco patios. Nosotros entramos a visitar el Museo del Castillo, aunque nos dejamos sin ver algunas estancias como las caballerizas o el famoso Teatro Barroco, que no abren hasta verano. Los lunes el interior del castillo permanece cerrado.

Antes de volver a cruzar el puente de madera que une el castillo con la ciudad, nos asomamos al foso y descubrimos que allí habitan osos desde la época de los Rosenberg. No sabemos si por las bajas temperaturas o aburridos de tanta visita de turistas, la verdad es que los animales apenas se dejaban ver y permanecían la mayor parte del tiempo escondidos en la guarida que tienen construida bajo el puente.

Museo del Castillo de Český Krumlov

En el Museo del Castillo se pueden contemplar objetos de exposición como retratos de las distintas familias que han habitado el castillo, trajes o recreaciones de las habitaciones del interior del castillo con objetos de la época de los Schwarzenberg fundamentalmente.

Una de las estancias más conseguidas es la oficina del director administrativo, que conserva su localización, su distribución y hasta el color de las paredes original.

En la sala de armas se conservan artefactos de todas las épocas e incluso de otras zonas del mundo, como algunas escopetas africanas que fueron regalos para los gobernadores. También destacan las reliquias eclesiásticas, entre las que se encuentra el cadáver de San Reparat, y algunos juegos de mesa de la época como un ajedrez.

Al final del recorrido encontramos una sala de cine que va reproduciendo películas realizadas en el siglo XX por los miembros de la familia Schwarzenberg y objetos relacionados con la historia del cine que habían estado almacenados en los depósitos del castillo hasta hace poco.

Torre del Castillo de Český Krumlov

El castillo ya de por sí ofrece unas impresionantes vistas de la ciudad, pero sin duda las mejores vistas se disfrutan desde lo alto de su colorido campanario que permiten obtener una vista panorámica de 360º.

Esta torre es el símbolo más emblemático de Český Krumlov y se deja ver desde prácticamente todos los puntos de la ciudad.

Jardines del Castillo de Český Krumlov

Los jardines barrocos del castillo datan del siglo XVII. Se pueden visitar libremente y si tenéis tiempo para perderos entre sus laberínticos caminos, su jardinería francesa e inglesa, y sus fuentes de piedra, cuentan con una extensión de casi once hectáreas.

Bodegas del Castillo

Durante la reconstrucción del castillo durante el siglo XVI, se construyó debajo del cuarto patio del castillo una serie bodegas abovedadas de varios pisos que servían como base para los muros del nuevo palacio.

Hoy en día, en los interiores de estas bodegas, se puede visitar una exposición internacional de arte cerámico en la que pueden participar artistas de todo el mundo. Todos los artículos que se muestran están a la venta.

La mayoría de las obras que se pueden apreciar son del escultor Miroslav Páral, que juega con las formas humanas como simbolismo para mandar mensajes relacionados con la historia contemporánea.

El precio de la entrada a la exposición ronda los 3€, pero merece la pena no solo por los objetos expuestos, sino también por lo bien conservada que se encuentra la estructura de las antiguas bodegas.

Casco antiguo de Český Krumlov

Los edificios medievales del casco antiguo de Český Krumlov han conservado durante cientos de años sus elementos góticos, renacentistas y barrocos, hasta el punto que en el año 1992 la UNESCO lo declaró Patrimonio de la Humanidad.

Las fachadas de colores decoradas con ventanas y balcones de madera hacen que te traslades completamente a otra época. Al pie de la calle cientos de establecimientos, tiendas de souvenirs y restaurantes mantienen vivo el bullicio de la gente durante todo el día y, por ello, los habitantes prefieren vivir en los segundos pisos.

Pero si por el día Český Krumlov ya impresiona, no dejéis de salir a dar un paseo nocturno por sus calles para sentir que estáis dentro de una película de verdad.

Perderse sin mapa por las calles de Český Krumlov es la mejor forma de descubrir los rincones más escondidos de la ciudad que no solo aguarda construcciones medievales sino que también deja mucho espacio para el arte contemporáneo.

Por toda la ciudad encontraréis obras del escultor Miroslav Páral, pero no dejéis de buscar la calle en la que se encuentra su antiguo taller, ahora convertido en un alojamiento turístico decorado con obras de arte del propio artista.

El punto más álgido del centro de Český Krumlov, es la Columna de la Plaga de la plaza Svornost, la plaza principal de la ciudad. Esta columna fue construida en el siglo XIX, sustituyendo a una antigua fuente de piedra que se había oxidado.

Iglesia de San Vito

La Iglesia de San Vito es un edificio gótico que data del siglo XV. Fue construida sobre los cimientos de un edificio más antiguo del año 1309 y durante los siglos XVII y XVIII ha sido varias veces ampliada y modificada.

Junto con el castillo, es el edificio más emblemático de Český Krumlov, ya que su gran altura sobresale por encima de los tejados y se deja ver desde casi cualquier punto de la ciudad. Nosotros no pudimos entrar porque cuando llegamos ya estaba cerrada.

Museo de torturas

En uno de nuestros paseos recorriendo la ciudad se nos puso a llover, así que nos encontramos en la plaza principal del pueblo sin saber qué hacer mientras escampaba. En la misma plaza descubrimos el Museo de Torturas y como su nombre nos llamó bastante la atención decidimos entrar.

Pagamos unas 90 CZK con el carnet de estudiante (menos de 4€), pero el precio de adultos es de 130 CZK (unos 5€ aproximadamente). En nuestra opinión el precio es un poco alto para lo pequeño que es el museo, aunque si os sobra tiempo o tenéis mal tiempo puede ser una buena opción.

La exposición está ubicada en unas antiguas bodegas que han sido reconstruidas debajo del ayuntamiento de la ciudad, lo que ya de por sí le da un ambiente bastante tétrico al asunto. Además, durante todo el recorrido acompaña una banda sonora bastante inquietante que también te va poniendo en situación.

En la primera parte solo se muestran los instrumentos de tortura y algunos grabados, pero en la segunda parte las escenas de tortura se van recreando con muñecos de cera que junto a los efectos de sonidos y los juego de luces hacen la experiencia bastante inquietante.

El museo es bastante pequeño y no se tarda mucho en visitar, pero la colección de instrumentos es bastante curiosa y el ambiente hace que te metas bastante en la época.

Mirador

Como decíamos antes, las mejores vistas de la ciudad las obtendréis desde lo alto de la torre. Sin embargo, para poder disfrutar de las vistas del castillo, tan solo tendremos que andar unos pasos fuera del centro, hasta el Museo Regional.

Desde este mirador podréis obtener las mejores imágenes del Castillo, y la terraza cuenta con bancos para sentarse por si queréis relajaros a disfrutar de las vistas.

¿Donde comer en Cesky Krumlov?

La primera noche nos decantamos por la Pizzeria Cosa Vostra, donde pedimos una sopa de tomate y un par de pizzas que estaban buenísimas.

El sábado buscamos el Restaurant Krumlovsky Mlyn para comer la famosa trucha del río Moldava y unos solomillos a la brasa.

El local es famoso no solo por su comida, sino también por su decoración con instrumentos de campo y vehículos antiguos que cuelgan sobre las largas mesas largas de madera.

Nosotros tuvimos suerte y encontramos mesa a la primera, pero durante los meses de verano es mejor que reservéis.

Por la noche, después de todo el día pateando la ciudad, estábamos bastante cansados y nos dió pereza ir hasta el centro para cenar, así que nos conformamos con un poco de sushi en el Restaurante My Saigon que aunque estaba muy bueno, nos pareció un poco caro.

Como no teníamos los desayunos incluidos en el alojamiento, la primera mañana nos acercamos a la plaza principal y nos metimos en el Krumlovská Fontána para desayunar. Se nos había hecho un poco tarde y solo nos dejaban pedir postres de la carta, así que optamos por unos crepes.

El precio nos pareció demasiado alto, a pesar de que los crepes estaban de muerte, así que a la mañana siguiente decidimos ir al café Kafirna Na Starem Plesivci que ya conocíamos de un viaje en kayak.

Este sitio, además de tener una dueña super amable, nos gusta porque está decorado como un antiguo taller de costura, e incluso algunas mesas son antiguas máquinas de coser. Las tartas caseras están de muerte, sobre todo la de zanahoria.

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