Os voy a confesar una de las cosas que más echamos de menos desde que vivimos en Viena, y no es lo que pensáis. No es el sol, ni las cañas, ni el horario español. Es el pescado.
En España comíamos pescado casi sin darnos cuenta, era lo normal, y en verano en el La Manga ya ni os cuento. Aquí en Viena, en cambio, encontrar buen pescado fresco es complicado y caro, y sin querer hemos acabado comiendo muchísimo menos del que comíamos antes.
Y ahí es donde entra el producto del que os hablo hoy, el Beyond Omega de Ringana, que es el omega 3 que tomo a diario para compensar justo eso. Es uno más de los productos que uso de la marca, y os cuento todos en nuestras opiniones de Ringana.

Índice
Por qué tomo un omega 3 (y por qué vegano)
El omega 3 es uno de esos ácidos grasos que el cuerpo no sabe fabricar por sí solo, así que o lo comes o lo suplementas. La principal fuente en la dieta es el pescado azul, y en nuestro caso el pescado ha pasado de ser el día a día a ser casi una excepción.
A eso se suma que yo casi no como pescado, porque ya sabéis que ando siempre con el estómago delicado y, cuando viajamos o comemos fuera, es de las cosas que más suelo evitar. Total, que entre una cosa y otra, andaba corta de omega 3 y desde que empecé con la lactancia me recomendaron suplementarlo.
Podría haber cogido cualquier omega 3 de farmacia, pero me decanté por uno vegano, y os explico por qué.
El Beyond Omega de Ringana no se saca del pescado, sino de microalgas. Y hay un detalle que me pareció muy revelador, y es que las algas son la fuente original del omega 3. Los peces no lo fabrican, lo tienen porque comen esas algas. O sea que con este producto vas directa al origen y te saltas al pez por el medio.
Eso tiene varias ventajas que noto de verdad:
- No sabe a nada ni repite. Para mí esto es lo más importante. Cualquiera que haya tomado las cápsulas típicas de aceite de pescado conoce ese regusto que sube a media mañana. Con estas no me pasa, y por eso me resulta fácil mantenerlo día tras día, sobre todo teniendo el estómago sensible como lo tengo yo. De hecho, en un estudio de la propia marca más del 90% de las personas tampoco notó regusto, así que no es solo cosa mía.
- Es apto si eres vegana o vegetariana, o simplemente si como nosotros quieres reducir el pescado.
- Es más limpio, sin los contaminantes que puede arrastrar el aceite de pescado, y sin rellenos raros, que es la línea de todo lo de Ringana.
Por qué me convence más que el aceite de pescado
Cuanto más leí sobre el tema, más claro tuve que prefería el de algas, y no solo por el sabor. Hay un par de cosas de la industria del aceite de pescado que no me terminan de gustar.
La primera es de dónde sale. Buena parte del aceite de pescado viene de la pesca industrial de peces pequeños como anchoas, boquerones o caballa, capturados en masa para hacer harina y aceite. Según organizaciones como WWF, muchas de esas poblaciones están sobreexplotadas, así que no es precisamente la opción más sostenible.
La segunda es lo que puede arrastrar. El pescado, sobre todo el grande, acumula metales pesados como el mercurio, dioxinas y hasta microplásticos. El aceite se purifica después, sí, pero eliminarlo del todo no siempre es fácil.
El omega de microalgas se cultiva en entornos controlados, sin pescar nada y sin esa exposición a la contaminación del mar. Para algo que voy a tomar cada día durante mucho tiempo, a mí me da mucha más tranquilidad.

Qué lleva, además del omega 3
Otra cosa que me gustó es que no es solo omega 3 pelado. Ringana lo llama “más que un omega 3” porque mete en la misma cápsula varias cosas que normalmente comprarías por separado. Según la marca, lleva omega 3 vegano de microalgas (con bastante DHA, que es la parte que se asocia al cerebro y la vista), coenzima Q10, vitamina D3 y K2, vitamina E y antioxidantes como el licopeno o la astaxantina.
No me voy a poner aquí a soltaros la ficha técnica entera, pero si os interesa el detalle está todo en su web. Lo que a mí me importa es que en una sola toma llevo bastante más que un omega normal.
Cómo lo tomo en mi día a día
Lo tengo en la cocina a la vista y tomo tres cápsulas al día, una en cada comida, que es lo que recomienda Ringana. Repartirlas así es lo que mejor me funciona para no olvidarme, porque las asocio a sentarme a la mesa.
Y como son pequeñas y no dan guerra, se vienen con nosotros en el neceser cuando viajamos. Me gusta poder mantener la rutina esté donde esté, sin depender de encontrar pescado decente en el destino, que ya os digo que fuera de España no siempre es fácil.

Mi opinión sincera
Empecé a tomarlo por necesidad, casi por compensar lo del pescado, y me he quedado porque es cómodo, no me da ninguna molestia en el estómago y me da tranquilidad estar cubriendo algo que sé que en nuestra dieta de aquí se queda corto. Junto con la proteína vegana, es de los suplementos de Ringana que más fijos tengo en el día a día.
No os voy a vender que noté un cambio milagroso de la noche a la mañana, porque la suplementación no va así y sería mentiros. Lo que sí os digo es que, si estáis en una situación parecida a la nuestra (coméis poco pescado, sois veganos, o simplemente queréis cuidar ese aporte), es una opción completa, cómoda y que a mí me ha convencido para mantenerla en el tiempo.
Como todo lo de Ringana, no es lo más barato que vais a encontrar, pero teniendo en cuenta que junta el omega vegano con Q10, vitaminas y antioxidantes, a mí me sale a cuenta.
Dónde comprarlo y descuento
Os cuento por transparencia que soy partner de Ringana, algo que explico también en el resto de reseñas de la marca. Con el código UNMAPAENLOSPIES tenéis 20€ en vuestra primera compra, o podéis comprarlo directamente desde mi enlace.
Preguntas frecuentes Omega 3 Ringana
Sí. Se obtiene de microalgas, no de pescado, así que es apto para dietas veganas y vegetarianas. Además, las algas son la fuente original del omega 3, de donde lo obtienen los propios peces.
En mi experiencia, no. Al no ser aceite de pescado sino de microalgas, no tiene ese regusto que suben las cápsulas de omega convencionales. Es lo que más me facilita tomarlo cada día.
Según la marca, coenzima Q10, vitamina D3 y K2, vitamina E y antioxidantes como licopeno y astaxantina. Por eso lo llaman “más que un omega 3”.
Ringana recomienda tres al día. Yo tomo una en cada comida.
Esta no es una página oficial de RINGANA GmbH. Elena es partner independiente de RINGANA. Los complementos alimenticios no sustituyen una dieta variada y equilibrada ni un estilo de vida saludable.




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